Bahía Magazine Destinos / BAHÍA DE BANDERAS, NAY.- La Campaña de salud impulsada por la Fundación James Mckenney logró beneficiar a más de 250 personas en Bahía de Banderas, principalmente mujeres en situación vulnerable que no habían tenido acceso a estudios médicos preventivos durante años. La iniciativa permitió la realización de ultrasonidos, estudios de Papanicolaou y electrocardiogramas con subsidios del 50 por ciento, con el objetivo de fomentar la prevención médica y la detección oportuna de enfermedades.
La presidenta de la Fundación James Mckenney, Lía Díaz, explicó que la organización nació en Bahía de Banderas desde el núcleo familiar, en memoria de James Mckenney, con el propósito central de apoyar al sector más vulnerable del municipio. Señaló que esta campaña de salud forma parte de ese compromiso social.

Díaz indicó que la campaña de salud surgió por iniciativa de dos embajadores de la fundación, el doctor Chacón y la doctora Ábalos, quienes detectaron la falta de atención médica preventiva, particularmente en el sector femenino de Bahía de Banderas. Ambos médicos observaron que muchas mujeres no accedían a estudios como Papanicolaou, ultrasonidos y electrocardiogramas debido a los altos costos.
La presidenta Lía Díaz de la Fundación James Mckenney detalló que, ante esta problemática, los especialistas decidieron subsidiar el 50 por ciento de los estudios, mientras que la fundación gestionó apoyos para cubrir el porcentaje restante, permitiendo así que la campaña de salud fuera accesible para mujeres vulnerables de Bahía de Banderas.
Impacto social de la campaña de salud
Uno de los principales retos que enfrentó la campaña de salud fue la respuesta masiva de la población. Lía Díaz reconoció que no esperaban una participación tan amplia de mujeres interesadas en realizarse estudios preventivos. Destacó que el tema de la concientización en salud femenina suele ser complejo, ya que existen barreras culturales, desinformación y, en algunos casos, vergüenza para acudir a revisiones ginecológicas.

Sin embargo, la campaña de salud superó expectativas. Se registró la atención de aproximadamente 200 mujeres que recibieron ultrasonidos y estudios de Papanicolaou, además de 50 personas beneficiadas con electrocardiogramas. La alta demanda obligó a ampliar los espacios originalmente asignados.
Díaz subrayó que uno de los impactos más significativos fue detectar casos de mujeres que llevaban hasta 15 años sin realizarse un chequeo médico. Explicó que la detección oportuna puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y complicaciones mayores, por lo que consideró que esta campaña de salud pudo contribuir incluso a salvar vidas.
La presidenta de la Fundación James Mckenney afirmó que el verdadero alcance de la campaña de salud no solo se mide en números, sino en el cambio de conciencia que generó en Bahía de Banderas. Señaló que promover la prevención médica es clave para fortalecer la cultura del autocuidado entre las mujeres vulnerables.
Ante la gran demanda, la fundación anunció que ya trabaja en la organización de una segunda campaña de salud. Díaz informó que se contempla nuevamente la realización de estudios de Papanicolaou y electrocardiogramas, y que ahora también existe la solicitud de incorporar mastografías, ampliando así los servicios de prevención médica en Bahía de Banderas.
La primera jornada se realizó en Bucerías; sin embargo, para la siguiente etapa se analiza llevar la campaña de salud a comunidades de la costa o de la sierra, con el objetivo de facilitar el acceso a mujeres vulnerables que no pudieron trasladarse a la sede anterior. Actualmente, la fundación levanta un censo para dimensionar la demanda y definir fechas y lugares.
Lía Díaz reiteró que la prevención médica es fundamental y exhortó a las mujeres de Bahía de Banderas a priorizar su salud. Señaló que, aunque en algunos casos pueda existir incomodidad o vergüenza, siempre será mejor prevenir que lamentar. Agregó que es necesario impulsar una cultura de apoyo mutuo entre mujeres para fortalecer la salud comunitaria.
La campaña de salud impulsada por la Fundación James Mckenney se consolida así como una acción social de alto impacto en Bahía de Banderas, al brindar acceso a estudios médicos esenciales y promover la prevención entre mujeres vulnerables que históricamente han enfrentado barreras económicas para cuidar su salud.






