Bahía Magazine Destinos / PUERTO VALLARTA, JAL.- La gastronomía ocupa un lugar cada vez más relevante en la promoción turística de Jalisco. La cocina tradicional, los productos regionales y los encuentros culinarios forman parte de una estrategia que busca atraer visitantes, fortalecer los negocios locales y generar oportunidades económicas para las comunidades.
Miguel Andrés Hernández, subsecretario de Turismo de Jalisco, explicó que el objetivo es dejar de considerar la gastronomía como un complemento de las vacaciones y reconocerla como uno de los motivos por los que los viajeros eligen un destino.

En el contexto de Vallarta Nayarit Gastronómica, el funcionario destacó la importancia de articular el trabajo de chefs, productores agrícolas, mixólogos, sommeliers, restaurantes y empresas turísticas para ampliar el alcance de la oferta culinaria de la región.
La estrategia contempla actividades de promoción durante 2026 y 2027, además de la participación en iniciativas vinculadas con la Guía Michelin, 50 Best y distintos festivales gastronómicos.
Gastronomía como atractivo
El turismo gastronómico puede influir en la decisión de viaje cuando los visitantes organizan sus recorridos alrededor de restaurantes, ingredientes, bebidas tradicionales y experiencias culinarias.

Hernández señaló que algunos viajeros planifican sus visitas con una lista de establecimientos que desean conocer e incluso realizan reservaciones antes de comprar sus boletos de avión. Esta tendencia representa una oportunidad para destinos que cuentan con propuestas gastronómicas diferenciadas.
En Puerto Vallarta, el turismo gastronómico puede complementar la oferta de sol y playa mediante festivales, restaurantes, experiencias culinarias y actividades que acerquen a los visitantes a los productos y las tradiciones de Jalisco.

La cocina mexicana cuenta, además, con reconocimiento internacional. En 2010, la UNESCO inscribió la cocina tradicional mexicana en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por tratarse de un sistema que integra agricultura, técnicas culinarias, conocimientos ancestrales y prácticas comunitarias.
Productos con identidad
El tequila, la raicilla, la cerveza artesanal, los vinos y los ingredientes regionales forman parte de los productos que contribuyen a distinguir la oferta gastronómica de Jalisco.
Entre ellos, la raicilla tiene un vínculo particular con las comunidades de la sierra y la costa. Su elaboración artesanal y los conocimientos de los maestros raicilleros permiten desarrollar experiencias relacionadas con la cultura local y los procesos de producción.

Hernández destacó las posibilidades de incorporar tabernas raicilleras de San Sebastián del Oeste y de la región de El Tuito a los recorridos turísticos. Estas visitas pueden acercar al viajero a los cultivos de agave, los métodos de destilación y las personas que mantienen viva esta tradición.

El turismo gastronómico también puede incluir visitas a huertos, fincas, espacios de producción de café y otros establecimientos vinculados con la transformación de materias primas.
De esta manera, el visitante conoce no solo el producto que llega a su mesa, sino también su origen, las técnicas utilizadas y el trabajo de las comunidades que participan en su elaboración.
Cocina tradicional y formación
La preservación de recetas y técnicas regionales constituye otro componente de la promoción gastronómica. El subsecretario señaló que existen acciones de capacitación, certificación y vinculación con asociaciones y cámaras empresariales para fortalecer las competencias de quienes trabajan en el sector.
También mencionó la participación de chefs que documentan ingredientes, técnicas y prácticas culinarias, así como iniciativas que llevan a profesionales de la cocina a conocer granjas, huertos y comunidades productoras.

Este trabajo puede contribuir a preservar los conocimientos gastronómicos y generar oportunidades para estudiantes que buscan incorporarse a la industria.
En encuentros como Vallarta Nayarit Gastronómica, los jóvenes tienen la posibilidad de conocer trayectorias profesionales, técnicas culinarias y experiencias de emprendimiento. Para Hernández, uno de los aportes de estos eventos es precisamente servir como punto de encuentro entre estudiantes y profesionales.
Turismo con beneficio local
El desarrollo del turismo gastronómico también plantea la necesidad de distribuir sus beneficios entre más participantes de la economía regional.
El funcionario explicó que la cadena de valor comienza en el campo, continúa con la comercialización de los productos y llega hasta restaurantes y consumidores. Por ello, consideró importante que las estrategias de promoción se acompañen de capacitación, profesionalización y coordinación entre los sectores público y privado.

Jalisco también incorpora el turismo rural a través del programa Al Estilo Jalisco, de acuerdo con lo señalado en la entrevista. Esta línea puede complementar las experiencias gastronómicas mediante recorridos por comunidades y acercamientos a las tradiciones productivas.
La integración de productores, comerciantes, cocineros y prestadores de servicios permite ampliar las experiencias disponibles para los visitantes y generar oportunidades para negocios que no forman parte de los grandes complejos turísticos.
Consumir productos locales
Hernández invitó a los habitantes a visitar restaurantes, fondas y taquerías de sus comunidades, así como a consumir productos regionales. El llamado busca reforzar la relación entre el turismo y la economía cotidiana de los establecimientos locales.
El turismo gastronómico no depende exclusivamente de los restaurantes de alta cocina ni de los festivales internacionales. También se construye a partir de las recetas familiares, los mercados, las fondas y los productores que mantienen prácticas culinarias tradicionales.

Para Puerto Vallarta y el resto de Jalisco, el reto consiste en integrar estas expresiones con las nuevas propuestas de la industria, sin perder la identidad de cada región.
La apuesta es consolidar un turismo gastronómico que ofrezca motivos para viajar, fortalezca la promoción del destino y conecte la experiencia del visitante con las personas, los productos y las tradiciones que dan identidad al territorio.







