Por Norma A. Hernández / BAHÍA DE BANDERAS, NAYARIT.- El mercado inmobiliario de Puerto Vallarta y Riviera Nayarit atraviesa una nueva etapa caracterizada por una desaceleración estructural, mayor selectividad de los compradores y un entorno que exigirá estrategias comerciales más inteligentes para mantener la competitividad de la región.
Así lo afirmó el doctor Javier Ruiz Hermoso, consultor en turismo, sostenibilidad y nuevas tecnologías, durante la conferencia «Panorama y Perspectivas del Mercado Inmobiliario 2026-2027», presentada como parte de la Junta Bimestral de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Sección Riviera Nayarit, en la que ofreció un análisis sustentado en indicadores de organismos nacionales e internacionales como INEGI, CONAPO, Datatur y el Global Building Atlas de la Universidad de Leipzig.

El especialista explicó que, tras el auge registrado entre 2019 y 2025, el mercado alcanzó una meseta en la que ya no cualquier desarrollo ni cualquier precio encuentran compradores con la misma rapidez. Esto implica mayores tiempos de comercialización, negociaciones más prolongadas y descuentos promedio de entre 5 y 10 por ciento sobre el precio solicitado.
Desaceleración estructural del mercado
Como consecuencia, estimó que durante este periodo las ventas podrían representar entre 82 y 92% del volumen registrado en 2025; los inmuebles permanecerán entre 20 y 40% más tiempo en el mercado; los descuentos sobre el precio solicitado oscilarán entre 5 y 10%, y los nuevos proyectos de construcción disminuirán entre 10 y 20%.
El investigador explicó que esta situación responde a diversos factores, entre ellos la desaceleración del mercado inmobiliario estadounidense, una mayor competencia de otros destinos turísticos internacionales, limitaciones de infraestructura, nuevas regulaciones ambientales y una creciente sobreoferta inmobiliaria en algunos segmentos.
Sin embargo, dejó claro que la región no vive una crisis comparable con la registrada en 2009, sino el final del ciclo extraordinario que impulsó el mercado entre 2019 y 2025.
«Lo que observamos no es una caída, sino una meseta después del rebote», reiteró el especialista al señalar que el inventario, los precios y las expectativas fueron construidos durante un periodo excepcional que difícilmente volverá a repetirse en el corto plazo.
Recuperación parcial y altamente selectiva
Respecto a 2027, Javier Ruiz señaló que no debe esperarse un rebote automático del mercado, sino una recuperación parcial y altamente selectiva, en la que tendrán mayores oportunidades los desarrollos de lujo, los proyectos con marcas reconocidas, los esquemas turnkey, las propiedades con certeza jurídica y aquellos productos orientados a estancias prolongadas y trabajo híbrido.
Entre las principales recomendaciones planteó fortalecer la inteligencia de mercado, diversificar los mercados emisores para reducir la dependencia de Estados Unidos, diseñar productos diferenciados, impulsar modelos comerciales más flexibles y priorizar la sostenibilidad, la infraestructura y la planeación territorial como factores de competitividad.
Como reflexión final, Ruiz Hermoso sostuvo que el futuro del mercado inmobiliario regional dependerá de la capacidad del sector para adaptarse a un nuevo entorno.
«Menos euforia, más inteligencia de mercado, diferenciación del producto y disciplina comercial», resumió como el mensaje central de su conferencia, al insistir en que el verdadero desafío consiste en medir correctamente el mercado para tomar mejores decisiones.







