Bahía Magazine Destinos / BAHÍA DE BANDERAS, NAY.- El fuego, la creatividad y el talento de los futuros profesionales de la cocina fueron protagonistas del Festival Grill Vol. 2 UTBB, una experiencia gastronómica que reunió a estudiantes, docentes, chefs invitados y comensales en torno a una propuesta donde aprender también significa cocinar, servir y sorprender tuvo como sede el Hotel Escuela Gran Nayar.

El Festival Grill Vol. 2 volvió a demostrar que la formación gastronómica puede trascender las aulas para convertirse en una experiencia real frente al público. La propuesta fue desarrollada por estudiantes de tercer cuatrimestre de la Licenciatura en Gastronomía de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas (UTBB), quienes asumieron responsabilidades en cocina, parrilla, bebidas, servicio y producción.

La experiencia forma parte de los proyectos integradores de la carrera, una metodología que permite a los estudiantes aplicar conocimientos adquiridos en distintas asignaturas y llevarlos a un escenario profesional.
Una parrilla con identidad
Uno de los grandes atractivos del Festival Grill Vol. 2 UTBB fue la diversidad de proteínas utilizadas por los estudiantes. Aves, carnes rojas, mariscos, crustáceos, bivalvos y carnes exóticas formaron parte de una propuesta que buscó ampliar el conocimiento de los jóvenes sobre diferentes productos y técnicas de preparación.

Entre las proteínas exóticas estuvieron el conejo y el avestruz, ingredientes que forman parte de los contenidos prácticos que los alumnos comienzan a explorar durante el tercer cuatrimestre.

De acuerdo con Alejandro Velazco Villanueva, licenciado en Gastronomía y docente de la asignatura Integradora, el objetivo no es únicamente cocinar, sino que los estudiantes conozcan distintas posibilidades gastronómicas y aprendan a trabajar con productos poco habituales.

La experiencia se complementa con la relación que la institución mantiene con proveedores especializados, entre ellos El Gran Cazador, ubicado en el Mercado de San Juan, en Ciudad de México, lo que permite acercar a los alumnos a un universo más amplio de proteínas y tendencias gastronómicas.
Cinco conceptos, cinco estaciones
El Festival Grill Vol. 2 UTBB se estructuró alrededor de cinco grupos de tercer cuatrimestre y cinco estaciones de parrilla, cada una con una propuesta gastronómica diferente.

La dinámica permitió que los estudiantes fueran protagonistas del proceso creativo. Desde el concepto inicial hasta la preparación, presentación y servicio, cada equipo desarrolló su propia identidad culinaria.

La participación de los jóvenes fue integral. Mientras algunos estuvieron al frente de las parrillas, otros se encargaron de bebidas, montaje, atención al comensal y diferentes tareas indispensables para que el evento funcionara como una experiencia gastronómica profesional.
En total, alrededor de 131 estudiantes de tercer cuatrimestre participaron en el proyecto, distribuidos en diferentes áreas.

El resultado fue una especie de laboratorio gastronómico a gran escala en el que la evaluación académica convivió con las exigencias reales de atender a un público.
Chefs invitados aportan experiencia
Otro de los elementos relevantes del Festival Grill Vol. 2 UTBB fue la participación de chefs invitados, cuya función fue aportar una mirada externa al trabajo realizado por los estudiantes.
Para Velazco Villanueva, esta retroalimentación resulta fundamental: los jóvenes conviven diariamente con sus docentes, por lo que escuchar observaciones de profesionales externos les permite identificar áreas de oportunidad y fortalecer su preparación.

Entre los invitados estuvo el chef repostero Asael Díaz, además de profesionales vinculados con reconocidos establecimientos gastronómicos de la región.
La presencia de chefs invitados refuerza una dinámica que la UTBB ha desarrollado en diferentes actividades académicas: acercar a los estudiantes a profesionales en activo para que conozcan de primera mano los retos de la industria.
La propia universidad ha impulsado encuentros, concursos y actividades gastronómicas con chefs, egresados y especialistas del sector, consolidando una formación que busca combinar conocimientos académicos con experiencias prácticas.
El postre también cuenta
La experiencia no terminó en la parrilla.

Como parte del proyecto integrador, los estudiantes también incorporaron conocimientos de pastelería. Los equipos desarrollaron sus propios postres, diseñados de acuerdo con el concepto gastronómico de cada estación.

El formato permitió que los comensales recibieran cinco propuestas dulces, una por cada grupo participante.
De esta manera, el Festival Grill Vol. 2 UTBB integró diferentes áreas de formación y mostró cómo una experiencia gastronómica puede convertirse en una plataforma para aplicar conocimientos de cocina, repostería, bebidas, servicio, creatividad y organización.
Una experiencia con capacidad llena
El éxito de convocatoria fue otro de los indicadores que marcaron esta edición del Festival Grill Vol. 2 UTBB.
El foro tenía una capacidad máxima de 310 personas y alcanzó el lleno total. Incluso hubo asistentes interesados en adquirir boletos de último momento, pero la organización tuvo que respetar el aforo establecido debido a la logística previamente diseñada.

El acceso se realizó mediante boletaje, cuyo costo funcionó como recuperación para cubrir parte de los gastos relacionados con la producción del evento, incluyendo mobiliario, música y otros requerimientos logísticos.
Más que generar ganancias, el esquema permitió a los estudiantes comprender también la dimensión administrativa de organizar una experiencia gastronómica.
Gastronomía que forma futuro
Más allá de los sabores, el Festival Grill Vol. 2 UTBB representa una herramienta de aprendizaje.
Organizar un evento de estas características obliga a los estudiantes a trabajar bajo presión, coordinar equipos, administrar recursos, atender comensales y mantener estándares de calidad.

Es precisamente en ese punto donde el Festival Grill Vol. 2 UTBB adquiere mayor relevancia: los alumnos dejan momentáneamente el entorno tradicional del salón de clases para enfrentarse a una dinámica mucho más cercana a la realidad profesional.
La experiencia también forma parte de una estrategia académica más amplia de la Universidad Tecnológica de Bahía de Banderas, institución que ha convertido su Hotel Escuela Gran Nayar en un espacio para desarrollar competencias prácticas relacionadas con gastronomía, hospitalidad y servicio.
Un festival que puede crecer
El éxito de esta segunda edición plantea un reto para las siguientes.
La expectativa de los organizadores es que el Festival Grill Vol. 2 UTBB pueda crecer y alcanzar una convocatoria cercana a 500 personas en futuras ediciones.

Ese crecimiento implicaría no solamente recibir más comensales, sino elevar la complejidad de la producción, ampliar las propuestas gastronómicas y fortalecer la participación de chefs y profesionales invitados.
La apuesta tiene sentido dentro de una región como Bahía de Banderas, donde gastronomía y turismo mantienen una estrecha relación y donde la formación de nuevos profesionales puede contribuir al fortalecimiento de la oferta culinaria local.

La UTBB ya ha demostrado capacidad para organizar encuentros gastronómicos de mayor alcance. En 2024 fue sede de “Encuentro de Sabores”, iniciativa que reunió actividades, concursos, conferencias y profesionales de distintas instituciones gastronómicas.
Cocinar para conectar
El Festival Grill Vol. 2 UTBB deja una lectura que va más allá de la comida: cocinar también es una forma de comunicar.
Cada estación representó las ideas de un grupo de estudiantes. Cada platillo fue resultado de aprendizaje, creatividad y trabajo colectivo. Y cada comensal se convirtió, durante unas horas, en parte de ese proceso.

Para quienes participaron, la experiencia representa una oportunidad de demostrar lo aprendido; para la universidad, una forma de mostrar el talento que se está formando; y para los asistentes, una invitación a descubrir que detrás de cada plato existe una historia de esfuerzo y preparación.

El Festival Grill Vol. 2 UTBB confirma así que la gastronomía puede ser mucho más que una materia académica: puede convertirse en un escenario para crear, experimentar y preparar a los futuros protagonistas de la industria gastronómica de Bahía de Banderas y Riviera Nayarit.







