jueves, agosto 11, 2022
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ENTREVISTA: Galia Moss, adiós a la aventura en solitario

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En junio de 2006, la velerista se convirtió en la primera mexicana y latinoamericana en cruzar el océano Atlántico en solitario a bordo de un velero. Hoy ha decidido retirarse y «pasar la batuta» a las nuevas generaciones

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Por Norma A. Hernández / RIVIERA NAYARIT.- Algo muy fuerte tuvo que haberle pasado a Galia Moss durante su última travesía por el océano Pacífico para que haya decidido decirle adiós a la vela en solitario.

Quien fuera la primer velerista mexicana y latinoamericana en cruzar el océano Atlántico en solitario, luego de una década de realizar este tipo de travesías a bordo del velero “Más Mejor” y luego en el “Más Mejor II”, afirma que es momento “de pasar la batuta”, aunque de ninguna manera se retirará del deporte de la vela.

Nuestro encuentro fue en la Marina Nuevo Vallarta, donde la Moss ha comenzado a impartir clases de vela, como una manera de transmitir sus conocimientos y de relajarse mientras decide “qué hacer con su vida”.

Llama la atención la figura menuda y aparentemente frágil de la velerista; al verla, uno no se imagina que ha sido capaz de realizar grandes hazañas en el mar, que es capaz de maniobrar en un velero y que se ha enfrentado a tormentas, a olas que parecen edificios, a la fuerza del mar pero, sobre todo, a la soledad más grande en medio del océano.

Sin embargo, no es la fuerza física sino la fuerza interior, la fuerza del espíritu, lo que le ha permitido navegar en solitario por los océanos más peligrosos.

En su última travesía, Galia tocó tierra en siete países de Latinoamérica en un lapso de siete meses y, finalmente, ha concluido en la Bahía de Banderas, destino que ella considera “el colofón” de su hazaña. A continuación la entrevista para Bahía Magazine Online:

– Galia, antes que nada bienvenida, muchas gracias por compartir con On Bahía Magazine.

¡Muchas gracias a ustedes!

– Platícanos, ¿qué andas haciendo por acá, en tierras nayaritas?

Con este velero hice la vuelta a Latinoamérica, fue para promocionar a México en siete países: empecé en Cancún, llegué a San Martin, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Lima y Ecuador, y ya de ahí me vine para acá, fue una travesía un poco pesada, muy larga, me desgarré el hombro, así que llegué a la Marina de  Chiapas –eso fue en 2013- aunque desde un principio yo había querido llegar a la Bahía de Banderas, más que nada a la Marina de Nuevo Vallarta y que fuera este el final de mi travesía. Aclaro que no llegué en solitario a Chiapas pues lo hice acompañada de una amiga, así que esperé a ponerme bien del hombro y en junio de este año retomé la travesía desde Ixtapa, ahora sí en solitario.

– ¿Podemos decir que la Bahía de Banderas es el colofón de esta travesía por Latinoamérica, o hay algo más?

El día en que llegué aquí anuncié por redes sociales que le digo adiós a la vela en solitario, no al deporte de la vela, pero sí a la vela en solitario; no lo había contemplado, por supuesto que siempre tiene uno más proyectos, pero de Ixtapa para acá fue cuando dije: “Ya acabé en esto, ya es muy pesado para mí, ya es muy cansado… esta última travesía fue muy dura y qué mejor que despedirme aquí, en la Bahía de Banderas, en la Marina Nuevo Vallarta.

– Nos cuentas acerca del cansancio, pero debe haber, pienso yo, algún motivo en especial que te haya hecho tomar esa decisión, ¿tuviste algún percance serio en este trayecto?

En realidad sí, hubieron varias cosas en estas últimas dos travesías en solitario. Es cierto que el mar me forjó como velerista y me llevó a un nivel muy alto, pero en esta ocasión me enseñó más su parte ruda… al salir de Ixtapa estuve bajo una tormenta eléctrica, y dije: ¡Ya! No puedo estar haciendo esto, ya tengo casi 40 años, no tengo pareja, no tengo hijos, no me quejo de eso pero veo mi realidad y creo que ya tengo que empezar una vida nueva.  Por otra parte, sí hubo esa sensación de “hasta aquí llegué como velerista en solitario”, y me gusta anunciarlo porque sé que todos mis seguidores esperan que pasado mañana yo diga: “Pues ahora al Pacífico”, y la verdad es que no, ya no.

Ya llevo un cuarto de la vuelta al mundo en millas náuticas en solitario, son 14 mil millas en total; creo que ya son suficientes, ya le di a México todo lo que quise darle, si lo voy a representar va a ser de otra manera y siempre voy a estar en causas sociales pues mis travesías siempre han sido por una buena causa. ¿Sabes qué me pasa? de Chiapas a Ixtapa, y luego para acá, fue la primera vez que navegué en el Pacífico mexicano, así que me falta mucho por recorrer aquí, me gustaría muchísimo más conocer nuestros mares, la vida marina aquí es increíble, salí de Ixtapa y vi una orca, vi tortugas, mantarrayas, delfines, ¡es una maravilla!, ahora estoy con unos amigos que me enseñaron unos videos de las islas Revillagigedo, es un mar que ahora me toca explorar.

– ¿Y qué diferencia puede haber entre esta travesía que hiciste por Latinoamérica y la que realizaste en 2011 por el Atlántico? ¿Cuál es la diferencia en los océanos?

Son varias diferencias; la primera travesía, que fue en 2006, fue la más fácil y la más espectacular, porque era mi primera vez, también era la primera vez para México. Vine de España para acá, y elegí esa ruta por la historia que tiene, pero la verdad es la más fácil; los vientos te traen, es muy raro que te encuentres tormentas. Te puedo decir que esos 41 días fueron los más fáciles para mí, náuticamente hablando, aunque el inicio lo más difícil fue “vender” el proyecto, que alguien creyera en mí.

– Fue como el inicio de la leyenda, de que conocieran a Galia Moss y que la gente dijera: ¿Cómo lo va a hacer esa mujer? Una manera de lanzarte a la fama…

¡Exacto! Y de demostrar de lo que yo era capaz. Después de que realicé esa travesía en 2011, propuse otra más larga, del puerto de Veracruz a Israel, y desgraciadamente no la pude acabar por cuestiones técnicas del velero; ya estaba muy mal cuando llegue a las Azores; ya no tenía ni dinero ni fuerza, así que lo vendí.

En cuanto a la diferencia en los océanos te puedo decir que si tú cruzas de América a Europa es mucho más difícil porque hay más tormentas, es una zona tormentosa, el norte y el sur son los más fuertes porque tienen vientos más fuertes y olas más grandes, por eso va subiendo de nivel.

Regresando a la travesía te puedo decir que me enseñó mucho, me enseñó a tomar decisiones a tiempo, hay que trabajar siempre con la mentalidad de “tengo que tener seguridad”; aparte, si estás acostumbrada al éxito, pues no quieres un “no éxito”.

– ¿Cómo lidias con esa presión, con ese estrés?, sabemos que el mar es hermoso, pero tiene enormes retos. Como mujer, debes tener una preparación muy especial para poder soportar todo eso…

Esote lo va dando la vida; pero también el hecho de estar allá sola, en supervivencia, y vivir todas las tormentas que viví y conocer más la fuerza del mar… Por otro lado, hay que ser congruentes, hay que ser sincero con los patrocinadores y con los seguidores, deben saber que si uno sigue aun en condiciones peligrosas puedo no llegar a tierra, puede ser que el velero se hunda, y punto.

Como todos saben, en 2011 no completé la travesía de Veracruz a Israel, pero entonces me propuse hacer otra mucho más larga, mucho más difícil; era importante para mí hacer esa travesía y poder representar a México en siete países; lo logramos y fue muy bonito. Está ultima travesía fue poco promocionada en México, pero fue muy promocionada en Latinoamérica, cosa que era lo que se esperaba en mi proyecto.

– Después de escucharte, de saber por todo lo que has pasado, no puedo dejar de preguntarte: ¿Has sentido miedo y, obviamente, has tenido miedo de morir sola en el mar?

Sí, en esta última travesía sí. Estoy justo haciendo un documental y en él contaré por primera vez todo por lo que he pasado, cosas que la gente no sabe. Me sentí muy insegura con ese velero, a pesar de que es lo más seguro que existe, pero como yo ya venía arrastrando todo lo que me había pasado anteriormente pues sí me sentía mal. Viví tormentas muy fuertes y mucho muy seguidas, he tenido miedo de estar bajo los rayos… ¡Claro que me dio miedo! no sé si es un miedo a la muerte o a quedarme ahí, o más bien a que pase algo y que se tenga que resolver; es algo así como lo que pasó en esa película de “Gravity”; los marineros decimos que es muy parecido lo que nosotros vivimos, porque todo el tiempo tienes que resolver problemas, y si es uno, éste te va a traer siete.

He leído muchos libros de gente que ha sobrevivido y he podido platicar con gente que le ha pasado, y es una tras otra, tras otra, entonces, cuando tú estás debajo de una tormenta eléctrica, que no hay lluvia nada más rayos y mucho viento, pues lo primero que le pides a todo, a tu existencia, a Dios, o a quien sea en que creas, que por favor no caiga un rayo en el velero, porque sabes que te puede hacer un hoyo y que ese hoyo te puede acarrear siete o 20 problemas. Así que uno no está pensando, ‘¡oh, me voy a morir!’ no, uno piensa cómo va a llegar a puerto a salvo.

– Después de tantas travesías y de todo lo que has pasado te consideras una sobreviviente?

No lo he pensado, pero podría ser así; aunque más bien me considero una velerista en solitario atenta a todo (…) hay muchos veleristas extremadamente mejores que yo, en un altísimo nivel, que por estar en competencia rompen el mástil de la embarcación y los tienen que rescatar, a mí no me ha pasado, afortunadamente. Me considero una velerista en solitario que logré muchas millas, con muchas causas, y logré pasar muchas cosas en el mar y le conocí muchas cosas al mar que no se lo deseo a nadie.

¿En qué te refugias cuando te sientes así? Para muchas personas, el mar es su refugio, su calma, ¿tú en qué te refugias?

Hubo muchos años en que el mar era mi refugio, pero ahora no sé;  ahora me estoy refugiando en lo que sigue, en las clases de veleo que voy a impartir. Quiero seguir teniéndole esa pasión que le tengo al mar, aunque no tenga que ser en solitario.

– ¿Cómo es que siendo una mujer que creció en el Distrito Federal te involucras en el deporte de la vela?

Yo viví en Boston y estudiaba música, composición musical, pero siempre fui velerista, siempre fui deportista, fui gimnasta olímpica y luego hice atletismo, entonces, por esta parte de ser deportista fue que conocí la vela a los 24 años; me enamoré del mar, me enamoré de la vela, leí el libro de una chica norteamericana, Tania Aebi, que dio la vuelta la vuelta al mundo sola en un velero, entonces dije: “A ver, ¡vamos a ver qué es eso!” Y por mera curiosidad estoy aquí, 14 o 15 años después. Tenía mucha adrenalina y fue que entonces dejé la música, pero ahora ya empecé a estudiar chelo, que siempre fue mi sueño; lo tuve que dejar un año por lo de la lesión en el hombro, pero creo que ya puedo arrancar otra vez.

Galia, por último, ¿Cómo ves tú el nivel de la vela en México? ¿Hay un futuro para los veleristas mexicanos?

Sí, hay futuro. Aunque yo creo que todo está muy concentrado en la vela olímpica, en la vela pequeña, pero estoy impresionada con la Marina Nuevo Vallarta, de ver cuantos veleros hay aquí. Es muy bonito para mí no ver tantas embarcaciones de motor, sino ver mástil, mástil, mástil, y mástil, eso se ve muy poco en México y aquí me encantó, aunque la mayoría no son mexicanos sino de Estados Unidos, de Canadá, de Australia, deportistas que van a empezar aquí a dar la vuelta al Pacífico y eso habla bien de la vela mexicana.

Me siento con la responsabilidad de subir el nivel de la vela de este tipo en México, (…) en nuestro país tenemos un mar esplendoroso, estamos rodeados de mar, hay buenos vientos, aparte del magnífico espectáculo de los delfines, de las mantarrayas, de las tortugas. Yo le veo un gran futuro, si yo me pongo las pilas o si alguien más se pone las pilas, entonces, yo creo que me voy a tener que poner las pilas, porque si no la vela se va a quedar en vela olímpica.

Finalmente, Galia Moss se despide de nosotros con una invitación para todos sus seguidores:

Les invito a conocer el “Más mejor”, voy a a estar aquí todo el verano, vengan a la Marina de Nuevo Vallarta a conocer lo que es como hacer salidas y entradas, aquí voy a estar.

Para más información acerca de las clases de vela con Galia Moss visite: Galia Moss Ocean Venture en Facebook.

Sitio web: http://www.galiamoss.org

(Con la aportación de Kathya Anahí Mosqueda Ramos)

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