Por Norma A. Hernández / BAHÍA MAGAZINE DESTINOS.- Entre viñedos, copas de grandes etiquetas, conversaciones alrededor de la mesa y encuentros que trascendieron lo profesional, el Valle de Guadalupe, en Baja California, fue el escenario elegido para dar vida a Vinea Travel, un nuevo proyecto de viajes enoturísticos encabezado por el sommelier Oliver Castillo, fundador y director general de The Wine Wive.
La iniciativa comenzó con dos experiencias realizadas del 7 al 10 y del 21 al 24 de septiembre, respectivamente, en las que participaron personalidades vinculadas con la industria gastronómica, hotelera y de eventos, entre ellas sommeliers, gerentes de restaurantes, organizadores y wedding planners.

La propuesta de Vinea Travel va más allá de visitar bodegas y degustar vinos: busca acercar a los viajeros a los territorios, las personas y las historias que dan identidad a cada región vitivinícola, mediante experiencias diseñadas para disfrutar, aprender y compartir.
Vinos, gastronomía y encuentros que dejan huella
Durante los recorridos, los viajeros visitaron distintas casas vinícolas, entre ellas Hacienda Guadalupe, donde conocieron los vinos Melchum; Casa Magoni y Ojo Azul. También disfrutaron de una estancia en Finca Tre, un hotel boutique que complementó la experiencia con un ambiente de descanso y hospitalidad en medio del paisaje vinícola.
Uno de los momentos destacados fue el encuentro con el enólogo argentino Sergio Heras, reconocido por su experiencia y participación en distintos proyectos vitivinícolas del Valle de Guadalupe, quien compartió con los visitantes su conocimiento sobre la elaboración del vino y las particularidades de la región.

La experiencia permitió descubrir distintas expresiones de la vitivinicultura bajacaliforniana, desde la identidad de cada bodega hasta el trabajo detrás de las etiquetas. Porque en el mundo del vino, cada botella cuenta una historia: la del suelo, el clima, la variedad de uva y las decisiones del enólogo durante el proceso de elaboración.
El Valle de Guadalupe, ubicado en el municipio de Ensenada, es considerado uno de los principales referentes del vino mexicano. Su clima mediterráneo, caracterizado por días cálidos y noches frescas, favorece el cultivo de la vid y contribuye a desarrollar vinos con perfiles diversos. La región forma parte de una zona vitivinícola que incluye otros valles productores de Baja California, entidad que concentra una parte importante de la producción nacional.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Agricultura, durante 2024 la zona costa de Baja California registró una producción estimada de 13.5 millones de litros de vino, elaborados con variedades como Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Chenin Blanc, Tempranillo, Merlot, Nebbiolo y Grenache, entre otras.
En este escenario, el enoturismo se ha convertido en una forma de acercarse a la cultura del vino desde una perspectiva integral, donde las degustaciones se complementan con recorridos por viñedos, gastronomía de proximidad, hospedaje boutique y encuentros con quienes hacen posible cada cosecha.
Vinea Travel: el comienzo de muchos viajes
Más allá de las visitas y degustaciones, los dos grupos compartieron comidas, brindis, risas y momentos de convivencia que propiciaron nuevas amistades y oportunidades de networking entre profesionales de distintas áreas.
Para Oliver Castillo, director de Vinea Travel llevar adelante esta primera experiencia representó también un desafío personal y profesional. La responsabilidad de coordinar cada detalle, atender a los viajeros y garantizar que todo saliera bien estuvo acompañada de nervios y jornadas de intenso trabajo.
Sin embargo, la satisfacción llegó al término del recorrido, cuando los mensajes de los participantes confirmaron que la experiencia había cumplido sus expectativas y despertado el deseo de repetirla.

“Llevar a un grupo no es nada fácil y no voy a mentir al decir que no estuve nervioso y preocupado en todo momento para que todo saliera bien. Fueron días de estrés continuo, tanto que traía toda la espalda y los hombros súper tensos. La magia del vino hizo lo suyo y mi mayor gratificación es que al regresar en el avión todos en el grupo hayan mandado mensajes de satisfacción y de querer repetir viajar conmigo. Hoy este nuevo proyecto ya hizo el primero de muchos”, expresó Castillo.
Con esta primera incursión en el Valle de Guadalupe, Vinea Travel inicia una propuesta que busca llevar a los amantes del vino a descubrir destinos, bodegas y experiencias alrededor del mundo, con la mirada experta de un sommelier y el interés de compartir algo más que una copa: la cultura, la gastronomía y las historias que se encuentran detrás de cada vino.
Porque el vino también se conoce viajando, y cada destino ofrece una nueva oportunidad para brindar, aprender y crear recuerdos.







