El auge del turismo gastronómico premium continúa posicionando a Puerto Vallarta como uno de los destinos culinarios más relevantes de México, gracias a su diversidad de propuestas, chefs internacionales y experiencias sensoriales únicas.
Uno de los principales impulsores de esta visión es Fabrizio Frías, empresario restaurantero y consultor hotelero, quien destacó la necesidad de seguir creando encuentros gastronómicos que fortalezcan la proyección internacional del destino.
Durante el festival “Sabores: Viva la France!”, celebrado en el restaurante Gaviotas del hotel Sheraton Buganvilias Resort & Convention Center, Frías reconoció el trabajo del chef francés Régis Lacombe, invitado especial del evento, quien diseñó un menú junto al chef anfitrión Miguel Salmerón que rindió homenaje tanto a la cocina clásica francesa como a la riqueza gastronómica mexicana.

El empresario recordó que conoció a Lacombe en 2007, cuando ambos coincidieron profesionalmente en Four Seasons México. Desde entonces, mantuvieron una estrecha relación, incluso durante la década que el chef pasó en Francia perfeccionando su propuesta culinaria.
Tiempo, precisión y paciencia
Para Frías, el éxito del festival confirma el creciente interés que existe en Puerto Vallarta por experiencias gastronómicas de autor y cenas que privilegian la técnica, el origen y la autenticidad.

“El verdadero fine dining nace del respeto por los procesos tradicionales”, afirmó. “Hoy muchas recetas se simplifican para agilizar operaciones, pero hay preparaciones que requieren tiempo, precisión y paciencia. Una auténtica sopa de cebolla francesa puede tardar hasta seis horas y necesita ingredientes específicos para lograr su profundidad de sabor”.
También destacó que las cinco salsas madre francesas siguen siendo la base técnica de numerosas cocinas en el mundo, incluida la mexicana, por lo que preservar esos fundamentos resulta esencial dentro de la evolución gastronómica contemporánea.
Aunque reconoció que herramientas modernas como el sous vide enriquecen la cocina actual, insistió en que las técnicas clásicas francesas deben mantenerse vivas para conservar la esencia del fine dining.
Finalmente, adelantó que el festival encabezado por Régis Lacombe podría abrir paso a futuras ediciones más ambiciosas, con brunches franceses, cenas temáticas y recorridos culinarios inspirados en distintas regiones de Francia.
“Preservar las recetas originales y las técnicas tradicionales no solo honra la historia culinaria; también mantiene viva una de las herencias gastronómicas más importantes del mundo”, concluyó.







