Bahía Magazine Destinos / PUERTO VALLARTA, JAL.- El panorama culinario de la región recibe una propuesta que promete transportar a los comensales directamente al corazón de Asia. Miriam Kirk, fundadora de Casa Liang, señala que su establecimiento nace del firme deseo de transformar la percepción de la cultura asiática en la región mediante la gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta. Con una trayectoria que se remonta a más de tres décadas en el estado de Sinaloa, esta apertura representa la expansión de un legado familiar que combina técnica, historia y un profundo respeto por los ingredientes tradicionales cantoneses.



}La historia de este proyecto se entrelaza con la migración y el esfuerzo. Kirk relata que la génesis de Casa Liang se encuentra en la figura de su padre, quien emigró desde Guangzhou, Cantón, hasta Los Mochis, Sinaloa, donde estableció su primer restaurante. Fue en ese entorno donde la familia aprendió los secretos de la cocina, conocimiento que ahora Miriam busca compartir en la costa jalisciense junto a su socio Diego Vidal. Para los fundadores, el objetivo principal es llenar el vacío que existía de propuestas de calidad dentro de la gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta.
Sabores de la gastronomía china auténtica




La propuesta gastronómica de Casa Liang no solo se enfoca en el sabor, sino en el simbolismo. Durante la presentación oficial, la anfitriona explicó que el menú está diseñado bajo la influencia de los colores amarillo y rojo, siendo este último el representante de la fortuna en la cultura china. Esta atención al detalle es lo que distingue a su cocina, ofreciendo platillos que no se encuentran en otros establecimientos, como sus exclusivos Chun Kun, unos rollitos primavera que siguen la receta original de la familia y que son pilares de la gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta.
El menú degustación presentado por Kirk recorre diversas texturas y temperaturas. La experiencia comienza con wontons fritos acompañados de ensaladas frescas de pepino y zanahoria bañadas en salsa agridulce. Posteriormente, el servicio continúa con opciones reconfortantes como la sopa de chicharrón con camarón y chorizo chino, o una sofisticada sopa de mar y tierra compuesta por arroz y pescado. Estos tiempos intermedios preparan el paladar para los platos fuertes, donde destacan clásicos ejecutados a la perfección como el brócoli con res y el emblemático pollo Kung Pao, fundamentales en cualquier menú de gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta.





La complejidad de la cocina cantonesa se hace evidente en su cuarto tiempo, donde el restaurante ofrece Chow Fan de res preparado al momento y camarones al ajo con fancy. Cada ingrediente es seleccionado para mantener la fidelidad a los sabores de Guangzhou, permitiendo que la frescura de los mariscos locales de Vallarta se fusione con las especias y técnicas ancestrales de China. Para finalizar la jornada, Casa Liang deleita con un postre de nieve de taro acompañado de una salsa especial de la casa, cerrando con broche de oro esta inmersión en la gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta.

Más allá de la alimentación, Miriam Kirk enfatiza que el restaurante ha sido diseñado para ser una experiencia sensorial completa. Según sus palabras, desde el momento en que un cliente pone un pie en el local, debe sentirse transportado a Cantón gracias a una atención personalizada y una atmósfera que evoca las raíces de su padre. Este enfoque en el «lifestyle» gastronómico busca elevar el estándar de la comida internacional en la ciudad, ofreciendo no solo un plato de comida, sino un fragmento de historia viva.
Casa Liang está listo para recibir a residentes y turistas que busquen autenticidad en cada bocado. El restaurante opera en un horario de 1:00 de la tarde a 10:00 de la noche, todos los días de la semana, asegurando que siempre haya un espacio para quienes deseen explorar la gastronomía china auténtica en Puerto Vallarta. Con esta propuesta, la familia Kirk-Vidal consolida un puente cultural entre China y México, reafirmando que el buen sabor no tiene fronteras cuando se cocina con herencia y pasión.






